Jacobo Cortines. Delegado AEdG Andalucía Centro.
Perfil y trayectoria
Actualmente ¿Dónde desarrollas tu labor?
Actualmente desarrollo mi labor como Head Greenkeeper en La Reserva Club de Sotogrande, ubicada en Sotogrande.
Junto al equipo de mantenimiento, estamos a cargo de la gestión integral de los 18 hoyos que componen el recorrido, así como del mantenimiento de la jardinería de la Casa Club y del Beach Club.
¿En qué momento profesional te encuentras?
Me encuentro en una etapa de consolidación profesional, hace un año y medio tuve la oportunidad de asumir el liderazgo de un proyecto de alto nivel como La Reserva Club de Sotogrande, lo que ha supuesto un paso importante en mi crecimiento tanto profesional, como personal.
¿Cómo llegaste a ser head greenkeeper y qué te motivó a dedicarte al mantenimiento de campos de golf?
Mi camino hasta convertirme en Head Greenkeeper ha sido, en cierto modo, parte del destino. Tras finalizar mis estudios de Ingeniería de Montes, opté a una beca para cursar un máster en gestión de superficies deportivas en Inglaterra con la finalidad de dedicarme al mundo del golf. Finalmente, no conseguí la beca, y obtuve otra para trasladarme a Chile, donde desarrollé un proyecto vinculado al sector forestal en el cual acabé trabajando por unos años.
El punto de inflexión llegó cuando coincidí con un antiguo compañero que comenzaba su carrera como Greenkeepers, Javier Farrán. Su entusiasmo despertó de nuevo mi interés por el mundo del mantenimiento de campos de golf y con su ayuda y la de otros profesionales como Ignacio Soto y Jose Maria Menacho, empecé a formarme y a apostar por esta nueva dirección profesional. A partir de ahí, el crecimiento ha sido fruto del esfuerzo, la formación continua y la pasión por la profesión.
¿Tienes alguna experiencia en el mantenimiento de campos de fútbol?
No tengo.
¿Cuántos años llevas en este/os campo y qué cambios importantes has visto en la profesión?
Como he mencionado, mi carrera en el sector de campos de golf comenzó algo más tarde de lo habitual. Actualmente llevo 9 años dedicándome al sector, siendo el último año y medio en La Reserva.
¿Qué formación consideras clave para alguien que quiera seguir tus pasos?
Creo que, por un lado, es importante contar con una formación universitaria en ingeniería o en alguna carrera de ciencias. Por otro lado, en este sector considero vital la formación práctica: cuanta más experiencia se tenga, mejor. Es una profesión que debe gustarte, y la única manera de comprobarlo es realizando prácticas reales en el campo.
Gestión del campo
¿Cuál es tu filosofía de mantenimiento del campo?
Entiendo el campo como un organismo vivo que evoluciona constantemente a lo largo del año según las estaciones. Por ello, más que seguir un plan agronómico fijo, doy especial importancia a la observación diaria y a cómo responde el césped tanto al clima como a nuestras prácticas culturales.
Esto te permite ajustar el mantenimiento de forma continua según sea necesario, con el objetivo de ofrecer siempre las mejores condiciones de juego posibles, manteniendo un equilibrio entre agronomía y jugabilidad.
¿Qué tareas consideras críticas para garantizar la calidad del juego durante todo el año?
Creo que depende del campo, pero en nuestro caso, el factor limitante, especialmente durante el invierno, es el drenaje. Por ello, estamos trabajando intensamente en la mejora de los drenajes y en labores culturales, como pinchados y recebos, para mejorar el perfil de las calles y garantizar una buena jugabilidad durante todo el año.
¿Qué zonas del campo requieren más atención y por qué?
Claramente, considero que los greens, por un lado, son la zona más sensible desde el punto de vista agronómico y con mayores necesidades de mantenimiento, y por otro, desde la perspectiva del jugador, probablemente lo que más influye en su percepción del estado general del campo.
Sostenibilidad y medio ambiente
¿Qué medidas de sostenibilidad aplicáis actualmente en el campo?
La principal medida que llevamos adoptando en la Reserva es la reducción de la superficie de riego, cada año evaluamos posibles zonas de rough que no intervienen en el juego y la transformamos, eliminando el césped y el riego, y plantando especies de arbolado o matorral mediterráneo. Desde que comenzó este proceso hace unos 4 años se ha reducido más de un 10 % la superficie regable.
¿Desarrolláis algún proyecto de biodiversidad?
Contamos con un estudio de hábitats y biodiversidad dentro del campo de golf, donde la principal medida para fomentar la biodiversidad es la conservación y potenciación de las zonas de vegetación autóctona. Estas áreas funcionan como refugio y fuente de alimento para la fauna local, contribuyendo a un entorno más equilibrado y sostenible.
Cada año destinamos una partida presupuestaria a la plantación de arbolado y matorral mediterráneo, especialmente en zonas de outrough o en aquellas áreas donde se ha reducido la superficie de césped, favoreciendo así un entorno más sostenible y diverso.
¿Cómo gestionáis el uso del agua y qué papel juega la tecnología en ese proceso?
Contamos el programa de Raindbird irrus pro, un software de riego que nos permite ser muy preciso con el manejo del agua. La industria esta avanzado mucho también con sensores de humedad de todo tipo que pronto permitirán ver casi en tiempo real el estado de campo y podremos ajustar aún mejor el riego.
¿Cómo crees que el golf puede potenciar la conservación del medio ambiente?
Creo que. los campos de golf, bien gestionados, actúan como auténticas islas de biodiversidad dentro de zonas habitadas, ofreciendo refugio a muchas especies de flora y fauna.
¿Qué retos medioambientales son hoy los más importantes para un greenkeeper?
Los principales retos medioambientales para un greenkeeper hoy en día son la gestión eficiente del agua y la reducción del uso de fitosanitarios.
Tecnología e innovación
¿Utilizáis sensores, drones, software de gestión u otras herramientas digitales?
Utilizamos sensores de humedad TDR que nos permiten ajustar el riego con mayor precisión. Además, contamos con software de gestión para planificar y hacer seguimiento de los trabajos de mantenimiento.
Estas herramientas nos ayudan a ser más eficientes y a tomar decisiones basadas en datos reales, optimizando tanto los recursos como la calidad del campo.
¿Qué innovación te gustaría implementar en el futuro cercano?
Me gustaría avanzar en el uso de la tecnología para tener un mayor control del nivel de humedad en el campo. Actualmente se están desarrollando tecnologías de sensorización muy potentes que nos permitirán ajustar el riego con mucha mayor precisión, lo que considero un paso clave para mejorar tanto la eficiencia como la sostenibilidad.
Además, me gustaría comenzar de forma gradual a introducir pruebas con maquinaria autónoma, ya que creo que puede aportar un gran valor en términos de optimización del trabajo y productividad.
Equipo y liderazgo
¿De qué equipo te rodeas?
Tengo la suerte de contar con una excelente plantilla de mantenimiento, liderada por José Luis Domínguez. Es un equipo que lleva muchos años trabajando en conjunto y que posee un profundo conocimiento tanto del campo como de su labor diaria.
La mayoría de ellos ha participado en la preparación de importantes torneos internacionales celebrados en La Reserva, como el La Reserva de Sotogrande Invitational, perteneciente al Ladies European Tour, o la Aramco Team Series, por lo que están plenamente capacitados para mantener el campo al más alto nivel.
¿Qué cualidades valoras más en las personas que trabajan contigo?
Las cualidades que más valoro en las personas que trabajan conmigo son la actitud y el compromiso con el puesto. Contar con la actitud correcta y la dedicación necesaria es esencial para mantener al equipo motivado. Como he mencionado antes, en La Reserva tenemos la suerte de contar con una plantilla muy unida, y eso es un gran valor para el campo.
Retos y toma de decisiones
¿Cuál ha sido el mayor desafío al que te has enfrentado como head greenkeeper?
Mi mayor desafío y también mayor satisfacción como greenkeeper ha sido la preparación de la Solheim Cup 2023 en Finca Cortesin.
¿Cómo tomas decisiones rápidas ante problemas inesperados?
Para tomar decisiones rápidas ante problemas inesperados, combino la experiencia adquirida con el análisis de datos previos, la consulta de bibliografía especializada y el apoyo de otros compañeros del sector.
Este enfoque te permite actuar con criterio, basándome tanto en el conocimiento técnico como en la experiencia compartida.
¿Qué error común ves en campos que no logran mantener un buen estándar?
Uno de los errores más comunes en los campos que no logran mantener un buen estándar es, precisamente, la definición de ese estándar. Cada campo cuenta con unas posibilidades determinadas en función de su presupuesto y de sus recursos, y en muchas ocasiones se intenta alcanzar niveles que no son realistas.
Pretender llegar a estándares inalcanzables con recursos limitados suele derivar en una gestión ineficiente y en resultados irregulares. Por ello, es fundamental establecer objetivos realistas y adaptados a las capacidades de cada campo
Relación con jugadores y dirección
¿Cómo es la comunicación con la dirección del club?
La comunicación con la dirección del club es muy buena. Estamos en contacto a diario con el director de golf, lo que nos permite coordinar planes, anticipar necesidades y tomar decisiones conjuntas para mantener el campo en las mejores condiciones.
¿Crees que los jugadores entienden el trabajo que hay detrás del mantenimiento del campo?
Creo que, en general, los jugadores no llegan a comprender completamente el trabajo que hay detrás del mantenimiento del campo. Habiendo sido jugador antes de dedicarme a este sector, sé por experiencia propia que muchos de los trabajos, así como la planificación y la precisión que requieren, pasan desapercibidos para la mayoría.
¿Qué te gustaría que los golfistas supieran sobre tu trabajo diario?
Me gustaría que los golfistas supieran que somos los primeros interesados en que el campo esté siempre en las mejores condiciones, y también quienes más sufrimos cuando no lo está.
Trabajamos con organismos vivos, lo que convierte esta labor en un trabajo delicado, donde múltiples factores influyen y no siempre todo se puede controlar. Aun así, cada decisión que tomamos está orientada a mejorar el estado del campo y a ofrecer la mejor experiencia de juego posible.
Mirada al futuro
¿Tenéis algún proyecto importante a la vista?
Actualmente estamos enfocados en mejorar lo que ya tenemos, apostando por pequeñas mejoras continuas año a año. Creemos que esta evolución constante es la mejor forma de seguir avanzando y de mantener el campo en las mejores condiciones posibles.
¿Cómo ves el futuro de la profesión de greenkeeper?
La profesión de greenkeeper es una profesión con futuro. El golf, en general, se encuentra en auge y los jugadores demandan cada vez una mayor calidad en los campos, lo que incrementa la importancia de nuestra figura dentro del sector.
¿Qué cambios crees que serán inevitables en los próximos años?
Los cambios vendrán marcados por la sostenibilidad y la tecnología. Habrá mayores restricciones en el uso de fitosanitarios y un control mucho más minucioso del uso del agua y de su procedencia. En cuanto a la tecnología veremos una mayor automatización maquinaria.
¿Qué consejo le darías a un joven greenkeeper que empieza ahora?
Le recomendaría apostar por la formación continua, ya que se trata de una profesión cada vez más técnica y exigente.
También es fundamental salir al exterior, visitar otros campos, conocer distintas formas de trabajo y aprender de otras experiencias. Esto no solo enriquece el conocimiento, sino que también ayuda a abrir la mente y a desarrollar una visión más completa de la profesión.
¿Cómo crees que la AEdG puede ayudar en el desarrollo profesional de los Greenkeepers?
La AEdG puede desempeñar un papel clave en el desarrollo profesional de los greenkeepers, dando voz al colectivo, representando sus intereses y poniendo en valor la importancia de la profesión tanto dentro como fuera del sector.
Asimismo, es fundamental que apostar por la formación interna, facilitando el acceso a conocimientos actualizados, nuevas técnicas y el intercambio de experiencias entre profesionales. Esto contribuye a elevar el nivel general del sector y a preparar mejor a los greenkeeper para afrontar los retos presentes y futuros.
¡Gracias, Jacobo!
