Blog
Ene 17

ENTREVISTA PREMIO GREENKEEPER DEL AÑO

Foto portada de Ramón Palomar Molins, del periódico El Sport

 

Este año 2021 se ha destacado el trabajo de uno de los compañeros más queridos, José Gomez, Head Greenkeeper del emblemático Real Club de Golf El Prat, en Barcelona.

A quien preguntes dentro del sector recalcará la generosidad, amabilidad y humildad que caracterizan a Jose, siempre accesible, siempre discreto, siempre generoso, siempre buen compañero.

Tenemos el placer de compartir con todos unas reflexiones a modo de modesta entrevista que le hemos realizado como flamante ganador del Premio Greenkeper del año 2021.

¿Cómo te has sentido al ser premiado como mejor greenkeeper del año?

Este año por prevención de temas Covid no tenía previsto asistir al Congreso en Marbella.

Recibí una llamada telefónica de nuestro querido Presidente Ignacio Soto, me comunicó que este año la AEdG me otorgaba el premio Greenkeeper del año, la sorpresa fue tremenda, me quede un poco en shock, no me lo esperaba, estaba unos días de vacaciones y en ese momento salí a caminar por mis acantilados de Cantabria, un día maravilloso gris, de lluvia, de los que tanto me gustan, entre la mar y unas praderas preciosas de Festucas Finas, en soledad, meditando sobre el tiempo presente de mi vida y el largo camino recorrido hasta llegar a este momento donde mis compañeros de profesión me van a dar tan preciado reconocimiento; El más grande que me pueden dar a nivel profesional en mi país.

En el momento de recoger el premio me sentí realmente muy emocionado, una sensación única entre nerviosismo y muchísima gratitud, volver a encontrarme con muchos amigos que hacía tiempo no he podido ver, sentir un enorme cariño de mis compañeros de profesión. Esa noche es la noche donde he recibido más abrazos en mi vida y todos ellos sinceros cargados de mucho afecto. Que mejor premio que todos esos abrazos y el reencuentro con tantos amigos.

En mi corto discurso quise transmitir dos mensajes importantes, el primero de mucho agradecimiento,  a todos mis compañeros de la AEDG, en mi opinión a nivel profesional comenté que es el premio más grande que puedo recibir, el reconocimiento de mis propios compañeros de profesión. Ellos saben lo que se vive en nuestro día a día, y son los que mejor pueden valorar mi trabajo durante estos 40 años.

El segundo mensaje era agradecer la gran generosidad de la AEdG otorgándome este premio, que en mi caso era muy, muy grande, mucho más de lo que la AEdG pensaba, porque no era sólo para mí, era para todas las personas que a lo largo de mi carrera profesional han hecho posible hacer realidad mi sueño de ser Head Greenkeeper cuando tenía 20 años, un proyecto casi imposible de lograr por mis circunstancias personales en ese momento, han sido muchas las personas que confiaron en mí proyecto y me ayudaron, como han sido muchos no quise nombrar a nadie en especial, la lista es muy larga.

Lo que si hice fue reunir a mi equipo de Greenkeepers del RCGP días antes de viajar a Marbella, les informe del premio que me iban a entregar diciéndoles: “yo voy a recoger el premio pero el premio es vuestro, sin vuestra ayuda durante tantos años hubiera sido imposible”, algunos de ellos llevan 40 años trabajando conmigo, con mucho esfuerzo y mucha ilusión todos los días, y algunos momentos difíciles. Me siento orgulloso de mi equipo del club donde nací y donde probablemente terminaré mi carrera profesional. Una bonita historia.

Yo siempre digo a los que me conocen que en mi vida tengo dos historias importantes, mis dos hijas Alejandra y Daniela y mi vida profesional vinculada al RCGP durante 60 años.

¿Cuál crees que ha sido la clave para recibirlo?

No soy yo quien para decirlo, pero imagino han sido muchos los motivos, duro trabajo de muchos años, con mucha ilusión, honradez, humildad, discreción, elegancia, trabajando en uno de los clubes más prestigiosos de este país, donde he tenido el privilegio de poder preparar mi campo de golf para grandes torneos profesionales y amateurs. Torneos algunos que han sido retransmitidos para todo el mundo, con imágenes preciosas de un campo muy integrado en el entorno. Y quizá también han valorado que cuando la AEdG me ha pedido colaboración, si mi carga de trabajo me lo ha permitido, siempre he estado dispuesto a ayudar, aunque no fuera miembro de la directiva.

También es verdad que dentro de la asociación me siento muy querido y por eso también creo que han pensado “vamos a premiar a Jose”, a pesar de ser una persona humilde y discreta.

Se nota que sientes el cariño de tus compañeros,

Totalmente. Por mis responsabilidades profesionales no tengo mucho tiempo para viajar y poder disfrutar de reuniones, a pesar de ello me he sentido muy querido por los miembros de la AEdG a lo largo de estos 40 años de profesión. Siempre que he necesitado cualquier cosa de la asociación se han volcado en ayudarme y el día de la entrega del premio fue una noche muy especial, precisamente mi comentario a mi vuelta a casa fue, lo más importante que me han dado esa noche además del premio ha sido ver el inmenso cariño que he recibido de todos mis compañeros, algunos que además hacía muchos años no veía por estar trabajando en lugares distantes. Me considero una persona noble, sensible, de corazón muy grande y estas cosas son de las que más valoro en la vida.

El día de la llamada de Ignacio y la noche de la entrega del premio no los olvidaré nunca.

¿Cómo empiezas en el mantenimiento de superficies deportivas?

Es una larga historia que voy a intentar resumir. Mis padres, cántabros, emigraron en 1960 a Barcelona y los dos empezaron a trabajar en el Real Club de Golf El Prat. Aunque me considero un pura sangre cántabro, nací en una casa a poca distancia del hoyo quince del antiguo recorrido rosa del RCGP. He sido un privilegiado dado que en este club empecé a gatear mientras mis padres trabajaban, era un niño muy curioso y me llamaba mucho la atención todo lo que descubría cada día. Unos tractores muy rudimentarios que cortaban el césped con unas máquinas de arrastre, equipos de señoras que controlaban de forma manual las malas hierbas y cruzarnos a la salida de mis padres del trabajo, sobre las 9 de la noche en primavera y verano, con los empleados del equipo de riego que empezaban su jornada laboral me asombraba. Equipados con carretillas primarias, transportando cañones de riego y montones de tubos de aluminio, se pasaban toda la noche montando y desmontándolos. Me pareció un trabajo muy duro y todas estas cosas fueron dejando una huella importante en mí.

A los quince años pasé por la facultad de náutica para realizar unos cursos de navegación deportiva y una noche cenando con mis padres les comuniqué que deseaba dejar mis estudios para entrar en la facultad de náutica, quería ser capitán de la marina mercante.

Desde niño una de mis grandes pasiones ha sido la mar.  Mi madre, muy cántabra, puso el grito en el cielo y me lo quito de la cabeza. Pasados 5 años, con 20, les volví a dar la noche a mis padres, en medio de una cena les comenté que quería dejar lo que estaba haciendo para trabajar en el RCGP y la llamada del césped era tan grande que esta vez mi madre no me pudo hacer cambiar de idea y pude entrar en el equipo de mantenimiento del RCGP.

 

Jose en dos momentos disfrutando del mar.

El primer día me sentí feliz, estaba en un lugar precioso donde encontré mis dos grandes pasiones juntas, la mar, en este caso el Mediterráneo, y el césped del RCGP.

¿Cómo crees que se puede fomentar la unión y la armonía entre los compañeros desde la Asociación?

En mi opinión, muy personal, desde la AEdG creo que podríamos trabajar no solamente en lo puramente técnico. Estamos trabajando constantemente en la mejora continua como profesionales. Los que llevamos trabajando muchos años en esta profesión sabemos que las exigencias pueden ser muy altas. Nuestras jornadas laborales pueden ser maratonianas, en el club y desde casa. En la mayoría de las ocasiones si trabajas en grandes instalaciones o de mucho prestigio es tanta la exigencia que conciliar la vida personal con lo profesional es difícil. Como la perfección no existe, se trata de hacer todo lo que puedes dando la mejor versión de ti mismo cada día, buscando siempre la excelencia.

En mi caso además de intentar estar actualizando mis conocimientos técnicos, intento también crecer en lo personal haciendo cursos de Mindfulness, PNL, etc. Quizá podría ser interesante desde la AEdG promocionar el crecimiento personal que nos ayude a nivel profesional, personal y nos permita relacionarnos mejor entre compañeros, amigos, familia.

Creo que sería interesante promover un estilo de vida donde nos podamos sentir orgullosos a nivel profesional pero también en lo personal.

En muchas ocasiones he comentado que no hace falta inventar nada, es cuestión de seguir el ejemplo de otros compañeros, otras asociaciones, copiar y mejorar si es posible, en este caso estoy pensando en temas como por ejemplo de la GCSAA, Code of Ethics, Professional Conduct Guidelines. Creo que es importante crear un código ético para nuestra asociación basado en 100 valores a meditar para crecer y fomentar la armonía entre compañeros.

Uno de los valores que me gustaría resaltar es el respeto y agradecimiento para todos los miembros de las juntas directivas de la AEdG. Directivas pasadas, presentes y futuras, creo que todas estas personas que de forma altruista trabajan con ilusión y generosidad se merecen todo nuestro apoyo, respeto, agradecimiento y admiración. Es esencial darles todo nuestro soporte a estos compañeros independientemente de que en momentos puntuales nos gusten o no las decisiones y es importante desvincularlo de intereses personales.

 

Equipo del Open de España 2015. Foto a la que Jose tiene un especial cariño.

Es muy importante intentar que nuestra asociación crezca, para ello es fundamental que estemos más unidos que nunca en nuestro país, y deben primar los intereses generales, no personales, la política no debería tener entrada, la nuestra debe ser una asociación donde los únicos intereses sean puramente profesionales. Debemos tener unas delegaciones territoriales, evidentemente, pero estas deben trabajar codo con codo, en la misma línea con unos objetivos generales muy bien marcados.

¿Cómo crees que se puede fomentar el espíritu asociativo?

Desde la AEdG, creando un plan estratégico que sirva de hoja de ruta del trabajo a desarrollar en los próximos 3 años y genere interés a los asociados.

  • Estudiar hacia dónde vamos, tendencias en la profesión.
  • En qué vamos a trabajar en los próximos años en una economía cambiante principalmente por COVID.
  • Crear nuevas expectativas para crecer en lo profesional y lo personal.
  • Fomentar una mejor comunicación entre asociados, el espíritu altruista donde la unión hace la fuerza.

Creo que la AEdG podría fomentar la formación para piezas clave del equipo de mantenimiento como son los mecánicos, tanto de campos de golf como de fútbol, de superficies deportivas en general. Incluso se podría crear un apartado para estos. Este país es pequeño y no da para tantas asociaciones pero pienso que estaría bien tener una sección dentro de la asociación que ofrezca sesiones de formación, chat forum para comentar dudas, experiencias, etc. Suelen estar un poco olvidados y su labor es esencial para nosotros. Si les añadimos como socios hacemos crecer la asociación.

¿Qué papel crees que juega la figura de greenkeeper en el sector?

He tenido la fortuna de contar con la ayuda y confianza de muchas personas en mi proyecto para poder formarme como Turfgrass Manager en U.S.A. Mi mentalidad tiene gran influencia de ese país al que le debo casi todo a nivel profesional y siento gran admiración por los profesionales y profesores de universidades de Turfgrass Management de USA.

 

Dada esa mentalidad puedo decir que en las entidades donde su actividad se basa sobre una superficie de césped deportivo las figuras de Head Greenkeeper, Golf Course Superintendent, Groundsman etc. junto con los General Manager, son las personas más importantes dentro de la organización en la gestión de estas instalaciones. Así es en países como en USA y en UK. En estas organizaciones los Head Greenkeepers, GCS y Groundsman son los responsables del buen estado de la superficie de juego y los General Managers son los responsables del resto de todas las otras áreas. Es muy importante mantener una buena comunicación entre estas figuras citadas. Por eso he comentado entre compañeros lo importante que es fomentar en nuestro país una buena unión y comunicación entre la AEdG y la Asociación de Gerentes de campos de golf.

¿Qué aspectos valoras más en el estado de mantenimiento de un campo?

Lo importante es buscar el equilibrio ya que de nada sirven unos greens espectaculares si el resto del campo no está en condiciones aceptables. Cada vez se nos demandan unas condiciones de campo que en ocasiones se escapan un poco de la realidad. Debido a la TV, los jugadores ven campos preparados para grandes torneos profesionales, el fenómeno Augusta, etc, eso genera falsas expectativas en el día a día de muchos campos.

Es cierto que los greens deben ser las zonas del campo donde más atención debemos poner pero sin olvidar el resto de zonas.

Un campo golf con poco presupuesto si cumple con el estándar de mantenimiento dictado por la junta directiva podríamos decir que es un campo en buen estado, mientras que un campo de golf con un gran presupuesto pero que no cumple con el estándar de mantenimiento de ese campo podríamos decir que no está en buenas condiciones. Decir que un campo de golf está bien o mal no es tan fácil. Depende de muchos factores.

¿Cuáles crees que son los más valorados por los jugadores de hoy en día en nuestro país?

Evidentemente los greens de un campo de golf deberían ser los más valorados, pero insisto que es importante buscar un equilibrio ente el estándar de mantenimiento del club, recursos humanos, consumibles, maquinaria etc.

 

¿Cómo gestionas a tu equipo humano?

El RCGP es un campo de golf de 45 hoyos, dividido en 5 campos de 9 hoyos. Organizamos 5 equipos de trabajo, uno por cada campo y hemos incorporado el interesante software estadounidense TASK TRACKER que facilita enormemente la preparación de los trabajos diarios y el registro de información de las horas dedicadas a cada tarea a lo largo del año.

Estamos trabajando inicialmente con una versión básica pero la aplicación tiene posibilidades de ampliar a versiones con un montón de aplicaciones. Este programa además facilita el registro de donde dedicamos todos los recursos humanos anuales.

La información es poder.

 

 

¿Cómo pueden colaborar las distintas instituciones para mejorar el sector?

En mi opinión es muy importante trasladar exactamente nuestra gestión diaria, relacionada entre los diferentes departamentos, propietarios, juntas directivas, gerencias, Greenkeepers, RFEG, departamentos comerciales.

En definitiva, trasladar nuestra realidad a las instituciones, para interrelacionarlas entre ellas. Me gustaría buscar mucha más unión entre AECG (propietarios), AEGG (gerentes), Green Section de la RFEG y Liga Española de Futbol.

Me haría mucha ilusión que entre todas pudiéramos crear un nexo sólido. Incluso organizar un macro congreso anual donde reunir a representantes de estas entidades.

Sería importante estar mucho más unidos para conocer necesidades y requerimientos de todas ellas, para saber mejor como ayudarnos e incrementar el nivel de nuestras instalaciones y las eficiencias económicas.

El nivel que hemos alcanzado en esta profesión a lo largo de estos 40 años es enorme. En torneos televisados para todo el mundo podemos ver como son nuestros campos de golf y de futbol actualmente. Nada que ver con los que teníamos hace años, y me siento muy orgulloso del trabajo de todos mis compañeros cuando veo partidos de futbol de primera división y grandes torneos profesionales de golf, un fiel reflejo del nivel profesional que hemos alcanzado en este país.

¿De qué modo crees que un GK puede mejorar la percepción del golf por el público en general?

Mediante programas de tv, charlas, presentaciones en medios de comunicación, artículos en revistas. Creo que en este aspecto la Green Section de la RFEG ya ha realizado una labor importante y deberíamos animarles a que lo sigan haciendo, ya que creo que es muy importante para fomentar nuestro deporte y nuestro trabajo. Que se conozca bien y que sea una forma de invitar al público en general a conocer este maravilloso deporte y la cantidad de beneficios que genera para la sociedad.

Dada tu trayectoria y experiencia, ¿Qué camino aconsejas a los compañeros ante la cantidad de retos?

En una charla que impartí en el Congreso de la AEdG en Málaga 2013 sobre gestión de campos de golf, comenté la importancia de que los profesionales en este país trabajemos con un espíritu de Business Acumen, ser capaces de dar soluciones rápidas y brillantes a los retos que nos aparecen cada día. El césped deportivo es un ser vivo, ningún día es igual y te tienes que adaptar en tiempo real a las necesidades del momento. Es como estar practicando Mindfulness a nivel profesional todos los días, a todas horas. Las personas que tienen capacidad de Business Acumen son profesionales con conocimientos en muchas especialidades sin llegar a ser grandes especialistas, pero en esa gran variedad de conocimientos radica el éxito para dar soluciones rápidas y brillantes.

¿En qué nivel situaría el nivel de mantenimiento de los campos españoles?

En este país contamos con profesionales de altísimo nivel, nada que envidiar a profesionales de otros de referencia como pueden ser USA o UK, con una larga trayectoria en la profesión. Hace ya muchos años que profesionales de este país se han formado especialmente en USA, los conocimientos y experiencia de estos profesionales españoles son extraordinarios. Si además sumamos la creatividad que nos caracteriza se producen unas sinergias muy potentes.

El nivel de mantenimiento depende de varios factores, pero los que más inciden son; la capacidad técnica y organizativa del Greenkeeper, Groundsman, etc, del estándar de mantenimiento que fije la propiedad y especialmente de los recursos presupuestarios de que se disponga.

No se puede generalizar sobre el nivel actual en mantenimiento de campos españoles, es importante tener en consideración una multitud de factores para poder valorar el estado de mantenimiento de un campo.

¿Dirías que el mundo golf sigue sufriendo crisis?

Yo diría que en general si, especialmente por la crisis generada por el COVID, los clubes que se dedican más a tour operación han sufrido quizá más que los clubes privados de socios, pero en cualquier caso todos estamos sufriendo una crisis importante, la buena noticia es que también estamos observando un incremento de jugadores debido a que es una actividad muy segura y saludable, en un espacio libre rodeado de naturaleza. Donde el espacio entre jugadores es seguro. No se producen grandes aglomeraciones o contacto físico entre los jugadores.

¿Cómo estáis viviendo todo el tema covid?

El tema COVID de inicio fue desolador, verte solo en una gran finca como la nuestra, 250 hectáreas, sin jugadores y en ocasiones sin empleados…el desconocimiento de la primera pandemia creo que hizo mucho daño, en las siguientes olas hemos podido gestionarlo todo mucho mejor. Tomando las medidas oportunas a nivel sanitario, pero sin menospreciar los temas económicos generales.

¿Cómo promoverías el juego del golf en tu zona?

No soy especialista como promotor de eventos así que poco puedo aportar, pero sí puedo comentar que la labor de nuestro equipo comercial y de comunicación, que están haciendo grandes esfuerzos, es una tarea silenciosa y valiosa y te das cuenta cuando compartes con ellos reuniones y ves el trabajo diario que hacen para promocionar el golf. Siento gran admiración por estos compañeros ya que sin ellos la mayoría de nuestros campos no tendrían recursos económicos suficientes para ser operativos.

¿Cómo trasmitirías a las nuevas generaciones esta profesión?

Opino que desde la Green Section de la RFEG y la AEdG, deberíamos lanzar una campaña de información de lo que realmente es nuestra profesión dentro del mundo golf y futbol, para que las nuevas generaciones puedan conocer las maravillas de nuestra profesión y saber qué cualidades y aptitudes pueden ser idóneas para llegar a ser un buen profesional. Es una profesión muy vocacional y sólo si tienes muy claro con lo que te vas a encontrar deberías entrar en una profesión como la nuestra, tan especifica. Si realmente tienes vocación por nuestra profesión lo disfrutas tanto que realmente no es un trabajo, es un placer el tiempo que dedicas a mimar tus campos de golf o futbol. En mi caso yo no tengo la sensación de venir al trabajo, es como estar en mi casa.

Para los nuevos compañeros mi consejo es que intenten pasar por alguna escuela universitaria de Turgrass Management en USA y que una vez concluidos sus estudios, en los primeros años, intenten trabajar al lado de profesionales de reconocido prestigio, con mucha experiencia. Esa etapa después de formarse en la universidad es una gran inversión en su futuro profesional.

Recuerdo una conversación hace años con el Profesor Richard Cooper en la escuela de agricultura de Stockbridge, Universidad de Massachusetts, me comentó: “Jose, los estudiantes que pasan aquí dos o cuatro años luego tienen que estar unos años trabajando con grandes profesionales de nuestro país, tras este periodo, con los conocimientos adquiridos en la universidad y la experiencia adquirida con profesionales senior terminan siendo unos excelentes Golf Course Superintendents”.

¿Cómo ves el papel de la mujer en nuestro sector?

Me haría mucha ilusión contar cada vez con más mujeres trabajando en nuestro sector.

Yo vengo de una familia donde las mujeres han sido personas muy importantes dentro de la organización familiar, conozco muy bien sus enormes capacidades.

Antiguamente para trabajar en el mantenimiento de los campos de golf se requería de una fortaleza física importante, que tampoco favorecía a los hombres, a lo largo de estos últimos años se han mecanizado prácticamente la totalidad de las labores de mantenimiento de los campos de golf, actualmente las mujeres pueden realizar cualquier labor de mantenimiento o gestión del mantenimiento del campo de golf, exactamente igual que un hombre.

En mi club estamos intentando incorporar cada año más mujeres en nuestro equipo por varias razones. Capacidad de escucha, empatía, emprendimiento, liderazgo, facilidad para el trabajo en equipo, alta capacidad para la resolución de conflictos, alta productividad, mejoran el clima laboral y un largo etc.

Todas las fotos son cortesía de José Gomez y del Real Club de Golf el Prat y la AEdG agradece que las compartan para esta entrevista.

 

 

Leave a reply