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Abr 28

Entrevista a Pedro Fernandez Bolaños, Coordinador para la Calidad de los Terrenos de juego de LaLiga.

Hablamos con Pedro Fernández Bolaños, Cordobés de 50 años de edad. Coordinador para la Calidad de los Terrenos de juego de LaLiga.

Pedro es Ingeniero Agrónomo por la Universidad de Córdoba, posteriormente amplió su formación En el master EADE de mantenimiento de céspedes deportivos donde actualmente actúa como docente. y lleva 10 años desempeñando labores de greenkepeer y groundsman.

¿Qué le lleva a iniciarse en el mantenimiento de superficies deportivas?

La crisis económica del 2008 me pilló en una empresa constructora, donde trabajaba como Director de Calidad. Al quebrar la empresa y con el panorama económico reinante, ni mi experiencia en materia de gestión de calidad ni en la construcción me iban a proporcionar un empleo, por lo que tenía que reorientar mi carrera profesional.

Nunca había creído la frase de “una crisis es una oportunidad” hasta que lo viví en mis carnes.

Por mis estudios y mi afición al golf se me ocurrió que el mantenimiento de campos de golf podría ser una buena salida profesional. Una conversación telefónica de varias horas con Malaquías Rodríguez, amigo mío desde preescolar que conocía el sector por su trabajo en Novogreen, terminó de decidirme.

¿En qué campo comienza dicha experiencia? ¿Cuándo? Háblanos de tu progreso en el sector. Pequeño CV o trayectoria profesional.

Mi experiencia en golf fue escasa, un solo año. Comencé las prácticas del master EADE en el Club Jarama RACE pero en pocas semanas me trasladé al Centro Nacional de Golf, donde estaban mucho más preparados para formar a alumnos en prácticas. Aprendí muchísimo de mis compañeros y aún conservo amistades de aquella época.

La oportunidad para empezar a trabajar en fútbol me la dio David Gómez, quien confió en mí cuando le pidieron que recomendase a alguien como encargado del estadio Santiago Bernabéu.

Tras tres años manteniendo el césped del estadio como trabajador de la empresa Ilunion, aprendiendo a marchas forzadas en el entorno más exigente bajo la supervisión de Paul Burgess y gracias a él y a unos compañeros que lo dieron todo para que el resultado fuese impecable partido tras partido, Paul me ofreció hacerme cargo de la Ciudad Real Madrid como su ayudante.

 

 

En la Ciudad Real Madrid, donde estuve trabajando cuatro años, aprendí aspectos más amplios de la gestión: proyectos, suministros, manejar una plantilla amplísima, trato con la gente de futbol (técnicos, preparadores físicos o médicos), etc. De nuevo gracias a mis compañeros todo iba saliendo bien y tuve la oportunidad de acceder al puesto de trabajo que desarrollo actualmente como Coordinador de Calidad de los Terrenos de Juego de LaLiga, en el que llevo poco más de dos años.

Tu proyecto actual. ¿Cómo comenzó? ¿Qué dificultades has encontrado? ¿Cómo se ha desarrollado?…

LaLiga llevaba tiempo apostando por la calidad del césped como parte importante de su visión de negocio, como escenario siempre presente sobre el que se desarrolla el espectáculo futbolístico.

Tras unos años de colaboración con la Asociación Española de Greenkeepers, y de notables mejoras, decidieron que el siguiente paso requería la contratación de una persona del sector y me animé a presentarme al puesto.

La principal dificultad, y lo que ha hecho que el trabajo sea tan bonito, está siendo definir el puesto desde cero, ya que no existía con anterioridad en LaLiga ni en ninguna otra liga profesional del mundo.

La labor no es sólo de asesoramiento técnico. Es conseguir recursos para un proyecto de mejora, acompañando al groundsman escaleras arriba a hablar con la directiva, o a la directiva a hablar con el ayuntamiento; mejorar el reconocimiento de la labor del groundsman dentro de cada club, promover una relación profesional y de amistad entre los responsables para que colaboren entre ellos; así como ser el interlocutor “la voz del césped” en LaLiga…

¿Cuál ha sido la decisión clave en tu carrera para llegar a donde has llegado?

Para mí, la decisión clave fue la inicial, con 40 años hacer borrón y cuenta nueva empezando de cero en un nuevo sector profesional.

Podría destacar algunos hitos durante el camino que me han guiado hasta aquí, pero creo que la decisión principal fue aquella.

¿Cuál ha sido el reto profesional más importante de tu carrera?

Desde el primer momento mi trabajo daba unos resultados tangibles, un césped en mejores o peores condiciones como reflejo directo del trabajo o de la gestión.

En mi puesto actual eso ya no es así; al no tener capacidad ejecutiva sobre cómo se realizan las labores en los campos o las decisiones estratégicas. Aceptar eso y ayudar a subir el nivel medio de los terrenos de juego es el mayor reto y una gran satisfacción.

¿La mayor satisfacción en tu trabajo? ¿Y decepción?

La mayor satisfacción a lo largo de mi carrera en el mundo del césped deportivo ha sido que mis sucesivos jefes hayan confiado en mí para el siguiente paso y el esfuerzo de mis compañeros para ello. Si de mí dependiese, esta entrevista sería una lista de nombres y de todo lo que les debo.

Mi peor momento fue el accidente de un compañero con una máquina en mis primeros años. No hubo que lamentar ningún daño personal pero la gestión de aquel día me superó, me quedé bloqueado y tuvieron que hacerse cargo de la situación otras personas

¿Con qué grupo de trabajo te rodeas?

Dentro de LaLiga no hay nadie más dedicado a la calidad de los terrenos de juego. Aparte de mi conexión con las áreas audiovisual (a la que pertenezco) y de competiciones, considero que mi grupo de trabajo son los gestores de los terrenos de juego de LaLiga y las empresas de mantenimiento.

Mi labor es conseguir que ellos desarrollen la suya de la mejor forma posible.

¿Cómo repartes el tiempo de la semana para estar en todos sus compromisos?

Cada semana programo viajes para visitar campos lo que me tiene casi tanto tiempo fuera de la oficina como dentro. Una parte no despreciable de mi trabajo la realizo, con el ordenador en las rodillas, sentado en un tren, un avión o una sala de espera de una estación o aeropuerto.

En función de los viajes, programo el resto de mi agenda para reuniones y el resto de tareas.

¿A qué retos te enfrentas como Greenkeeper/ Groundsman?

Las exigencias de LaLiga respecto a la calidad de los terrenos de juego son máximas.

El trabajo que desarrollo tiene dos horizontes temporales:

Uno es inmediato, cada semana se disputan 21 encuentros de LaLiga Santander y LaLiga Smartbank y hay que asegurarse que no se va a producir un retraso o suspensión por causa del terreno de juego y que la percepción televisiva del césped va a ser óptima.

A más largo plazo hay que impulsar la mejora continua de los terrenos de juego fomentando la importancia de nuestra labor como actores indispensables en la misma y con la adopción de nuevas técnicas. Conseguir que los clubes pequeños alcancen la calidad de los grandes es el principal objetivo.

¿Qué es lo más duro de tu trabajo?¿Cuál es la parte más difícil de gestionar para ti?

Cuando los consejos que trasladas a los clubes no son aplicados por falta de recursos o de interés.

¿Cuál es el mejor consejo que darías a un Greenkeeper/ Groundsman?

  • Si quieres ser feliz un día, emborráchate
  • Si quieres ser feliz un año, enamórate
  • Si quieres ser feliz toda la vida, hazte jardinero

Mi mejor consejo es que se dé cuenta del privilegio que supone el trabajo que tiene y que lo disfrute cada día.

¿Hacia dónde crees que va el mantenimiento del fútbol en este país?

 

La tendencia es hacia estadios cada vez más cerrados, con cubiertas, pieles, terrenos de juego más hundidos para ganar unas filas… por lo que la situación se parece cada vez más a un cultivo de invernadero.

Aprender a gestionar esos retos será decisivo para que la calidad del césped siga mejorando.

Con tantas restricciones fitosanitarias en el marco de la Unión Europea ¿cómo conseguiremos mantener una planta saludable? ¿Cómo seremos competitivos?

Es evidente que lo más importante es tener una planta vigorosa que resista los ataques de plagas y enfermedades

 

con un mínimo de daño. Para ello nos tendremos que apoyar cada vez más en una buena elección de cespitosas y la mejora de la salud de la planta con medios biológicos y mecánicos.

 

¿Cuál crees que es la clave de un buen trabajo?

En mi experiencia he podido observar que los más grandes tienen una cosa en común: la atención obsesiva al detalle.

No estar nunca satisfecho con lo conseguido y siempre querer mejorar un poquito más.

¿Hacía donde encaminas tu carrera? ¿Qué objetivos tienes a corto y largo plazo?

Acabo de cumplir dos años en el puesto y aún estoy dándole forma y creciendo día a día. Mis objetivos son que con el tiempo se cree un departamento dedicado a la gestión de la calidad del césped y contar con personas a mi cargo que nos permitan estar más presentes y ayudar a los clubes afiliados.

¿Dónde cree que puede mejorar el colectivo de cara al futuro? ¿Cómo crees que la AEdG puede y debe ayudar?

Cada día surgen nuevas técnicas, nuevos retos, nuevas limitaciones legislativas. Es vital estar al día de todas las novedades que afectan a nuestra labor.

Para ello, es necesario dar información constante a los actuales responsables de los céspedes así como fomentar la entrada de nuevos profesionales con entusiasmo e ideas frescas.

La Asociación debe ser consciente de que, aunque actualmente hay pocos miembros dedicados al fútbol, el potencial de crecimiento es alto si no sólo pensamos en futbol profesional (primera y segunda división) y vemos que en cada pueblo hay un campo de fútbol y que alguien deberá mantenerlo.

Los responsables de los terrenos de juego de fútbol en España deben sentir que son alguien en la asociación, que sus intereses son defendidos igual que los del golf.

Situación actual de las superficies deportivas en general y en particular de fútbol

Actualmente estamos viviendo una revolución en el mantenimiento de los terrenos de juego de fútbol: Solo hay que pensar en el cambio de calidad que se ha producido en primera división en los últimos años. Lo que hace 5 o 10 años era un campo medio, si no ha ido mejorando se considera ahora un mal campo.

No se ven los barrizales de hace no demasiado tiempo, las zonas de sombra se apoyan con luces de crecimiento, los sistemas híbridos nos proporcionan campos estables…

La tecnificación para llegar a ese punto de calidad es vertiginosa y se nota que cada vez atrae a más profesionales del sector.

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