INTRODUCCIÓN

Para comenzar a regar a pleno rendimiento, con un sistema de riego, en una superficie deportiva como un campo de golf o de fútbol, no basta con abrir válvulas y programar horarios. Se trata de un proceso técnico que combina planificación agronómica, revisión del sistema hidráulico y ajustes operativos para garantizar uniformidad, eficiencia y ahorro de agua.

Es una operación estratégica que impacta directamente en la calidad del césped y, por ende, de la superficie de juego, en la eficiencia hídrica y la sostenibilidad ambiental de la instalación.

En el contexto actual de restricciones de agua, exigencias regulatorias y presión social, la gestión del riego debe basarse en criterios técnicos objetivos y en el uso racional del recurso.

A continuación, se detallan las labores fundamentales para la marcha eficiente y sostenible del sistema de riego.

1. Evaluación inicial del campo/terreno.

Antes de activar el sistema, es imprescindible realizar una inspección general:

  • Estado del césped: identificar zonas estresadas, compactadas o con problemas de drenaje. Especial atención a la zona de porterías.
  • Revisar las diferentes áreas.  Observar greenes, tees, Así como zonas de corner, de portería, de salida de jugadores. Las diferentes superficies requieren diferentes necesidades hídricas.
  • Condiciones climáticas: temperatura, viento, humedad relativa y previsión meteorológica.
  • Tipo de suelo y estado: textura (arenoso, franco, arcilloso), capacidad de retención de agua e infiltración.

Esta evaluación permite definir la estrategia de riego inicial y ajustar los tiempos según las necesidades reales del terreno.

2. Revisión del sistema hidráulico

Antes de comenzar a regar, el sistema debe revisarse completamente. Incluso, durante toda la temporada de riego, que depende de la zona puede durar prácticamente todo el año, se han de realizar revisiones y auditorias de manera habitual para el correcto funcionamiento de un sistema que es amplio y complejo:

  • Inspección de bombas: comprobar presión, caudal y correcto funcionamiento.
  • Revisión de filtros: limpieza para evitar obstrucciones.
  • Comprobación de tuberías: detectar fugas o pérdidas de presión.
  • Prueba de válvulas y electroválvulas: verificar apertura y cierre correcto.
  • Estado de aspersores y difusores: nivelación, alineación, alcance y uniformidad de distribución.

Una prueba sector por sector ayuda a identificar fallos y errores antes de la época de mayor actividad del riego.

3. Programación del sistema

Una vez verificado el sistema, se procede a la programación:

  • Definir tiempos de riego por zonas.
  • Ajustar horarios nocturnos o de baja evaporación.
  • Establecer ciclos cortos y repetidos en suelos con baja infiltración.
  • Integrar sensores climáticos o de humedad del suelo.

La programación debe buscar eficiencia, evitando tanto el déficit hídrico como el encharcamiento.

4. Calibración y uniformidad

Es fundamental comprobar que el agua se distribuya de manera homogénea:

  • Realizar pruebas de uniformidad. Medir distribución.
  • Ajustar boquillas y arcos de riego.
  • Corregir solapamientos o zonas secas.

Una buena uniformidad mejora la calidad del césped y reduce el consumo innecesario de agua.

5. Coordinación con labores culturales

El inicio del riego debe coordinarse con otras tareas de mantenimiento:

  • Aireación del suelo.
  • Recebo o topdressing.
  • Fertilización.
  • Siega del césped.
  • Aplicaciones varias. Bioestinulantes, mejorantes de suelo, humectantes, penetrantes, mojantes.

El riego puede potenciar la efectividad de estas labores si se programa adecuadamente.

6. Monitoreo y seguimiento

Tras la puesta en marcha:

  • Evaluar diariamente la respuesta del césped.
  • Ajustar tiempos según evolución climática y necesidades de cada zona.
  • Registrar consumos de agua.
  • Realizar mantenimiento preventivo periódico.

El seguimiento continuo es clave para mantener estándares de calidad en el campo.

Conclusión

Comenzar a regar en un campo de golf implica una planificación técnica integral. No se trata solo de suministrar agua, sino de hacerlo con precisión, eficiencia y sostenibilidad. Una correcta puesta en marcha del sistema de riego garantiza un césped saludable, optimiza recursos hídricos y contribuye al mantenimiento profesional del campo.

Si lo deseas, puedo adaptarlo a un enfoque más técnico, más divulgativo o enfocado en sostenibilidad y eficiencia hídrica.

En esta Ronda técnica presentamos soluciones, propuestas, y alternativas de nuestras empresas especializadas para la consecución de la mejor entrada en la temporada de riego posible:

SOLUCIÓN 1: NEWSOD

La importancia del riego: enfoque técnico desde la empresa productora de césped

En la producción profesional de césped natural —ya sea en formato tepe o esqueje— el riego no es un complemento agronómico, sino el eje del modelo productivo. Desde NEWSOD, nuestra experiencia como empresa especializada en cultivo, extracción y suministro, entendemos el riego como una herramienta de control fisiológico que determina la calidad final del producto.

El greenkeeper que instala nuestros tepes o establece un campo mediante esquejes debe comprender cómo se ha gestionado el agua en vivero y cómo continuar esa estrategia en campo para asegurar continuidad radicular, cohesión estructural y homogeneidad funcional. El riego, por tanto, se aborda desde tres fases críticas: producción en finca, extracción/logística e implantación en destino.

Producción en finca: riego como ingeniería radicular

En tepe, el riego condiciona densidad de cobertura, desarrollo radicular y cohesión del perfil de corte. Un césped destinado a extracción requiere raíces profundas, activas y resistentes, que aseguren estabilidad del rollo, rápida reanudación fisiológica y baja mortalidad tras el trasplante. El riego excesivamente frecuente genera raíces superficiales y dependencia hídrica.

Nuestra estrategia incluye:

• Riego profundo con intervalos progresivos

• Control volumétrico por horizonte (profundidad efectiva 20–25 cm, reposición 50–60% del agua disponible).

Esto permite que el tepe extraído (1,5–2 cm) conserve densidad radicular suficiente para su manejo y transporte.

En esquejes, el riego inicial es ligero y frecuente para estimular estolones, seguido de riego profundo. Posteriormente, se aplica estrés controlado para densificar tejido y aumentar reservas, evitando tejidos blandos que reduzcan resistencia al transporte.

Sistemas de riego en finca

La eficiencia y uniformidad determinan calidad y rendimiento. Se combina:

• Sistema principal: pivots, que cubren grandes superficies con alta uniformidad y eficiencia energética.

• Sistema secundario: aspersores móviles o fijos para zonas fuera del radio de pivots, como esquinas o parcelas irregulares.

Esta combinación garantiza uniformidad global, evitando déficit hídrico en zonas críticas y sobre-riego en otras.

Extracción y transición hídrica

El momento previo al corte es crítico: un perfil demasiado seco provoca desmoronamiento del rollo, demasiado húmedo genera compactación. Protocolizamos la suspensión de riego 24–48 h antes del corte, con humedad objetivo del 70–80% de capacidad de campo.

Tras la instalación, el tepe pierde gran parte de su sistema radicular. Recomendamos:

• Colocar el tepe en menos de 24 h

• Iniciar riego inmediato

• Aplicar lámina suficiente para humedecer 10–12 cm del perfil receptor.

Esto garantiza reconexión radicular y evita riegos superficiales que retrasen el establecimiento.

Implantación en campo deportivo

• Fase 1 (días 1–7): adhesión, riegos múltiples, mantener contacto suelo-tepe

• Fase 2 (días 7–21): enraizamiento, reducir frecuencia, aumentar profundidad, inducir exploración radicular.

Tras 3–4 semanas, el tepe debe comportarse como césped establecido. El riego se alinea con la ET real y se monitorizan resistencia al arrancado, uniformidad de color, temperatura foliar y profundidad radicular ≥ 8–10 cm.

Errores frecuentes y filosofía productiva

Los errores más comunes en implantación son: mantener frecuencia alta tras el primer mes, no adaptar el riego al suelo receptor, no medir humedad real y sobre-riego por miedo al estrés. Un tepe bien producido no necesita “sobreprotección hídrica”, sino una transición técnica controlada.

Nuestra filosofía es producir césped con raíces activas, reservas suficientes, densidad estructural estable y capacidad de adaptarse rápidamente al nuevo entorno. Cada decisión de riego impacta en la calidad del producto, su viabilidad logística, rapidez de implantación y sostenibilidad hídrica.

SOLUCIÓN 2: HUNTER y GREENMOWERS

Mantenimiento del sistema de control Hunter Pilot®

Es importante realizar revisiones periódicas de los programadores. Lamentablemente, solemos obviarlos cuando funcionan correctamente. Para garantizar un funcionamiento óptimo y aumentar la vida útil de los equipos, realizar revisiones periódicas es extremadamente importante.

El primer paso es verificar la estabilidad del programador. Que siga bien nivelado y sujeto firmemente a la base. Si no es así, algunos cables podrían estar tensos, causando un gran esfuerzo en los módulos. Realiza las reparaciones necesarias para evitar daños a los componentes y cables internos.

Otra buena práctica es “mirar, oler y escuchar”. Mira dentro del programador en busca de cualquier cosa fuera de lugar. Revisa si hay módulos mal colocados o señales de insectos, roedores… y límpialo. Presta atención al olor, si hueles plástico caliente, el programador podría haber sufrido una sobrecarga. Finalmente escucha y comprueba que no haya zumbidos. Esto podría indicar que un componente está a punto de fallar. Intenta identificar de dónde proviene el ruido para resolver el problema antes de que empeore, incluso si el programador parece estar funcionando bien.

Después, comprueba el voltaje de entrada, que debería ser de aproximadamente 230 voltios en alterna. Si no estás familiarizado con este procedimiento, contacta con un electricista. De lo contrario, sigue estos pasos:

  • Paso 1: Retira los cuatro tornillos de la caja de conexiones de la fuente de alimentación.
  • Paso 2: Mide el voltaje en los terminales de la alimentación entrante con un multímetro.

Como alternativa, puedes probar el voltaje de salida del transformador. El Satélite Pilot-FC incluye una función que permite revisarlo. Allí verás el voltaje de salida, la corriente y la frecuencia. El voltaje debe ser aproximadamente 24 VCA. La corriente depende del número de solenoides activos. Un solenoide Hunter consume alrededor de 200 mA. La frecuencia debería ser de 50 Hz.

Para revisar el voltaje en el Hub Pilot-DH, necesitas un multímetro que mida voltaje True-RMS. Configura el multímetro para leer voltios DC y mide entre los terminales rojo y azul de un módulo de decodificadores. La lectura oscilará, pero debería estabilizarse en ±30–35 VDC tras unos segundos.

También es importante inspeccionar el panel frontal del programador. Presiona todos los botones para verificar su funcionamiento, asegurándote que cada botón lleve a la ubicación correcta. Activa manualmente las estaciones para revisar su funcionamiento. Revisar los registros del panel frontal también es una buena práctica. Ve al menú Ver Registros y revisa el Registro de Alarmas. Si el programador tiene alguna alarma, resuélvelas antes del inicio de la campaña de riego.

Lo siguiente es revisar todas las conexiones. Asegúrate de que estén bien ajustadas y en sus posiciones correctas. Si fuera necesario. desconecta los cables y conectores para limpiarlos y vuelve a conectarlos. Limpia cualquier residuo o telarañas. Los sopladores o segadoras pueden introducir polvo dentro del satélite y es importante eliminar ese polvo fino que podría calentar en exceso los componentes internos.

A continuación, inspecciona todos los cables. Busca cortes, desgaste y daños. Pequeños roedores pueden meterse en el programador y roer los cables. Si ves señales de daño, repáralos o reemplázalos. Un solo cable dañado puede provocar un cortocircuito, dejando el programador inutilizable. También conviene revisar que los cables no estén muy tensos. Inspecciona los extremos de los cables o conectores para asegurar que estén firmes. Debe haber algo de holgura para que no se desprendan de los conectores o terminales. Tira suavemente de los cables para comprobar la tensión y ajusta según sea necesario.

Otra práctica de mantenimiento es revisar la toma de tierra. Se requieren una toma de tierra independiente del circuito de alimentación. En caso de una descarga de rayo, esta protege al programador y al circuito eléctrico. Si hay una toma de tierra en el programador, revisa la conexión y ajústala si está floja. Revisa también la resistencia hacia tierra. Se recomienda un valor de 10 ohmios o menos, si es mayor, deben instalarse placas o picas adicionales.

Finalmente, revisa todas las fijaciones de los módulos del programador para asegurarte de que estén bien sujetos. De lo contrario, los módulos pueden aflojarse y perder contacto adecuado con el programador, impidiendo su comunicación con la placa frontal y provocando que las estaciones no rieguen.

SOLUCIÓN 3: HUNTER y GREENMOWERS

Mantenimiento de aspersores Hunter.


Es fundamental inspeccionar el sistema de riego para mantener su rendimiento. A continuación, mencionamos diversas prácticas simples y efectivas que puede realizar en los aspersores para ayudar a aumentar su vida útil y asegurar un rendimiento óptimo durante todo su ciclo de vida.


Observar que todos los aspersores alcancen de aspersor a aspersor. Esto garantiza una cobertura uniforme en toda el área.

Asegurarse de que los aspersores estén nivelados con el terreno es muy importante para alcanzar un riego óptimo. Con el tiempo, los aspersores pueden quedar significativamente más bajos que la superficie del césped debido al recebo y/o al asentamiento. En este caso, deberá elevar los aspersores para que queden al nivel de la superficie y evitar que las boquillas de corto alcance golpeen el borde del terreno, lo que afectaría negativamente el rendimiento.

Recortar el césped alrededor del aspersor ya que puede interferir con el agua al salir por las boquillas y afectar su rendimiento.


Comprobar presiones de trabajo de los aspersores utilizando un tubo Pitot en la boquilla principal.

Si es necesario ajustar la presión, los aspersores Hunter de la Serie TTS-800 permiten ajustar el regulador de presión y el solenoide sin despresurizar el sistema y todo ello desde la parte superior del aspersor sin tener que dañar el césped para poder realizar los ajustes. Para ello, mueva el interruptor selector a la posición de apagado y retire los componentes necesarios sin cerrar la línea lateral. Si tiene buena presión, pero aún no se logra cobertura aspersor a aspersor, puede ser necesario cambiar la boquilla principal por otra que alcance una distancia mayor.

Aunque es poco frecuente, es posible que algún residuo esté causando el problema, lo que puede dañar la boquilla y afectar el rendimiento. De ser así, reemplace las boquillas. Para su comodidad, la serie TTS de aspersores de Hunter ofrece una amplia gama de boquillas que se adaptan a cualquier aplicación.

Otro componente que podría causar baja presión es una válvula de entrada obstruida o dañada. Retire y limpie la válvula de entrada fácilmente y aproveche para purgar la tubería de residuos.

Otra acción es verificar que el arco esté ajustado correctamente. Los aspersores de Hunter son ajustables desde 60 grados hasta un patrón no reversible de 360 grados. Esto puede hacerse fácilmente en el campo a mano. Ajustar correctamente el arco es clave para un riego eficiente y eficaz.

En el lado eléctrico, es importante tener buenas conexiones de cableado. Si las conexiones son deficientes o los conectores no son estancos, el rendimiento se verá afectado. Inspeccione periódicamente las uniones para detectar intrusión de agua. Si encuentra un problema, use un voltímetro para confirmar que el solenoide está recibiendo el voltaje adecuado.


Si cuenta con un sistema de dos hilos, puede usar el programador portátil ICD-HP de Hunter para diagnosticar de manera inalámbrica los módulos bidireccionales o decodificadores desde la superficie sin retirar la tapa. Esto ahorra tiempo significativo durante la solución de problemas y puede ayudarle a prevenir inconvenientes antes de que ocurran.

SOLUCIÓN 4: SERVICENTRE

HUMECTANTES Y SONDAS DE SUELO PARA LA GESTIÓN EFICIENTE DEL RIEGO

Debido a la sequía que se ha ido agravando en los últimos años así como las excesivas precipitaciones que han acontecido en los últimos meses, el correcto manejo del agua y la gestión eficiente del riego cobran todavía más importancia en la gestión de un campo de golf o superficie deportiva.  El déficit de agua en los veranos ha obligado a implementar políticas de racionamiento del agua en distintos lugares de la Península Ibérica.

En respuesta a la necesidad de una gestión responsable del agua, DENODL, Servicentre y Aqua Aid  Europe pusieron en marcha un estudio cuyo objetivo fundamental era alcanzar la máxima eficiencia hídrica mediante la gestión precisa del riego del césped, ajustándolo a su requerimiento mínimo indispensable. El estudio analiza el papel de agentes humectantes especializados (PBS150 de Aqua Aid) mediante el uso de tecnología avanzada de sensores de suelo (Hydroball) en las calles de un campo de golf del sur de la Península. Al mejorar la retención de agua en el suelo, los humectantes reducen significativamente la percolación profunda y la escorrentía. Este proyecto constituye un modelo fundamental de gestión sostenible de los recursos hídricos en entornos vulnerables.

Análisis del rendimiento de agentes humectantes para mejorar la retención de agua en el césped del campo de golf situado en el Sur de la Península Ibérica en el cual se realizó el estudio:

Figura 1. Evolución del contenido volumétrico de agua en el suelo a lo largo del tiempo en dos puntos de monitorización diferentes.

En color rosa: Hydroball en área tratada con humectante PBS150.

En color azul: Hydroball en zona sin tratar.

Los gráficos muestran una diferencia sostenida de entre 15 y 18 puntos porcentuales en el periodo de una semana.

La humedad en el suelo tratado con humectante se mantuvo superior a la del no tratado. El porcentaje de humedad en la zona no tratada fue insuficiente para el correcto desarrollo de la planta, el césped se secó y, consecuentemente, las condiciones de jugabilidad fueron desfavorables.

Los datos medidos por las sondas de DENODL permiten concluir que el tratamiento con agentes humectantes de Aqua Aid del suelo es claramente eficaz: la zona tratada mantuvo un contenido volumétrico de agua significativamente más alto y más estable.

El gráfico, generado directamente desde el software de monitorización, confirma visualmente el retraso en la curva de secado y la prolongación de la hidratación en el suelo tratado. Además, los sensores trabajan sobre una plataforma que se mantiene siempre actualizada y cuyo uso es completamente gratuito.

En un ciclo de riego típico, este comportamiento podría traducirse en una reducción del 20 % en la frecuencia de riego necesaria para mantener una humedad óptima.

Figura 2. Hydroball.

La HYDROBALL mide temperatura, contenido volumétrico de agua, conductividad eléctrica y tensión hídrica del suelo. Además, en su plataforma proporciona la curva de succión característica del suelo en el que se encuentra la sonda y la compara con las de los distintos tipos de suelo.

Figura 2. Curva de succión proporcionada por Hydroball.

SOLUCIÓN 5: RIVERSA

TurfRad: la revolución en medición de humedad del césped llega a España de la mano de Riversa

La gestión eficiente del riego es uno de los grandes retos del mantenimiento de campos de golf. No solo para ofrecer superficies de juego uniformes y de alta calidad, sino para dotar de buena salud al césped y que pueda rendir en cualquier temporada del año.

En este contexto, Riversa anuncia el inicio de la importación en España de TurfRad, una solución tecnológica innovadora y única de detección de la humedad del suelo, que proporciona a los campos de golf información continua y de alta resolución sobre la humedad del suelo en la zona radicular de todo el campo.

Esta solución obtiene los datos sobre humedad del campo a la vez que se realizan labores de siega o mientras se conduce sobre por él. Así se obtiene una imagen completa y útil de cómo se distribuye realmente el agua bajo la superficie, lo que  permite a los greenkeepers entender qué necesita el césped, para así gestionar el riego de forma eficiente, según las necesidades. Lo que conlleva un ahorro significativo de agua y recursos.

Uno de los aspectos más destacados de TurfRad es su integración en las rutinas habituales de mantenimiento. Como se ha mencionado, los sensores se montan fácilmente en las segadoras o vehículos utilitarios ya existentes, sin necesidad de infraestructuras adicionales. Mientras el equipo siega o recorre el campo, el sistema recopila automáticamente miles de datos de humedad del suelo. Gracias a la integración con GPS, cada lectura se geolocaliza, generando mapas de humedad de alta resolución que permiten identificar con claridad las variaciones en calles.

Esta información se visualiza posteriormente en el portal TurfRad, donde el equipo de mantenimiento puede analizar tendencias, evaluar la eficiencia del riego a nivel de aspersor y ajustar los programas de riego en consecuencia. De esta manera, el riego deja de ser una práctica basada en la intuición o en mediciones puntuales, para convertirse en una estrategia basada en datos objetivos y continuos.

Los beneficios de esta tecnología son múltiples. Por un lado, permite optimizar el uso del agua, regando únicamente donde y cuando es necesario. Esto se traduce en un ahorro significativo de agua, energía, productos fitosanitarios y mano de obra. Por otro, ayuda a eliminar zonas excesivamente húmedas o secas, favoreciendo un estado del césped más uniforme y sano.

Desde el punto de vista del juego, los resultados también son evidentes. Al conseguir superficies más firmes y consistentes, los jugadores experimentan un mayor rodamiento de bola y una mejor respuesta en los golpes de aproximación, manteniendo al mismo tiempo un césped visualmente atractivo y en perfecto estado.

Además, en un momento en el que la gestión responsable de los recursos naturales es clave para la aceptación social de los campos de golf, TurfRad se posiciona como una herramienta fundamental para avanzar hacia modelos de mantenimiento más eficientes y respetuosos con el entorno.

Con la incorporación de TurfRad a su cartera de soluciones, Riversa refuerza su compromiso con la innovación aplicada al mantenimiento profesional del césped, ofreciendo a los greenkeepers españoles una herramienta que transforma la precisión en confianza y el dato en decisiones de riego más inteligentes.

SOLUCIÓN 6: TILOOM

Maximizando la Eficiencia Hídrica: El Papel de los Pinchos Ninja en el Mantenimiento de Céspedes en Greenes.

En el mantenimiento de greenes, el éxito agronómico depende de la capacidad del suelo para gestionar el agua. La compactación y el thatch actúan como barreras que bloquean el oxígeno y el riego, derivando en zonas secas o en capa negra. Ante esto, los Ninja Tines se posicionan como la herramienta quirúrgica clave para mejorar la uniformidad de la humedad sin interrumpir el juego.

Infiltración sin Interrupciones
Fuera de lo relacionado con la red de riego, el mayor enemigo del riego eficiente es la baja tasa de infiltración. Los pinchos Ninja, con su diseño de micro-diámetro, eliminan selectivamente la materia orgánica y descompactan el terreno. Tras su uso, los ensayos muestran un aumento sensible y duradero en la infiltración: el agua viaja directamente de la superficie al sistema radicular, eliminando el desperdicio por escorrentía.

Uniformidad de Distribución (UD)
Un sistema de aspersores perfecto falla si el suelo ni infiltra, ni respira. Las «manchas secas» suelen
obligar al greenkeeper a sobre-regar, generando encharcamientos innecesarios. Al crear una red densa
de canales que retiran material (no solo desplazan), los Ninja Tines garantizan que la humedad se
distribuya de forma homogénea en todo el perfil, ayudan a que el agua moje bien.

Resiliencia y Jugabilidad
Bajo la superficie, el beneficio es multiple:
● Infiltración El agua alcanza estratos inferiores y facilita el intercambio gaseoso.
● El impacto sobre el juego es mínimo.
● Mejora la salud en los greenes, mejora la resistencia al estrés.


Lo mejor para la operativa es su nulo impacto en el juego. Es un proceso tan limpio que permite
mantener la infiltración óptima todo el año sin cerrar un green.

Conclusión: Pinchar, soplar, segar y jugar. Una mejora agronómica radical con una transición invisible
para el golfista.

SOLUCIÓN 7: AGRODIT

Monitorización del perfil del suelo para la gestión del riego

En la gestión del riego en superficies deportivas de alto nivel, uno de los principales retos es conocer con precisión el comportamiento hídrico dentro del perfil del suelo. El movimiento del agua en el suelo responde a procesos físicos que varían con la profundidad, la textura, la estructura del suelo y las condiciones ambientales. Comprender esta dinámica es clave para una gestión eficiente del riego.

Disponer de información objetiva sobre el estado del perfil permite tomar decisiones agronómicas con mayor precisión. Agrodit propone una solución basada en sensores de suelo capaces de medir de forma continua tres parámetros fundamentales para la gestión del césped, todos en tres niveles: contenido volumétrico de agua, temperatura del suelo y conductividad eléctrica (ademas de IS).

Agrodit permite monitorizar el perfil del suelo en tres niveles dentro de un mismo dispositivo. Cada sensor registra datos desde aproximadamente 1 cm bajo la superficie hasta 20 cm de profundidad, proporcionando información sobre el comportamiento del agua. Los datos se integran en el software de gestión de Agrodit donde la información se presenta de forma clara para facilitar la interpretación, comparación y el seguimiento de cada área del campo.

Ademas, estos sensores estan hechos para soportar la aerificación con solido hasta 10cm, otro factor unico.

¿Como usar estos datos?

Una gestión precisa de la humedad no solo permite ajustar el riego a las necesidades reales del suelo. La monitorización y el análisis continuo de los datos también permiten identificar condiciones predisponentes para el desarrollo de enfermedades, facilitando su prevención y reduciendo su incidencia con datos hiperlocales.

Una de las aplicaciones más relevantes es la gestión de la firmeza de la superficie en greens, donde se busca mantener una capa superficial relativamente baja en humedad y estable para favorecer la firmeza y la jugabilidad, mientras se conserva humedad en profundidad para asegurar el desarrollo radicular. Esta estrategia suele combinar ajustes en la programación del riego con el uso de wetting agents o penetrantes dependiendo del momento.

La monitorización del perfil permite comprobar si esta estrategia se está alcanzando o si los productos aplicados hacen el efecto deseado. Además, el análisis del comportamiento del agua en el perfil permite identificar posibles limitaciones físicas del suelo. Acumulaciones de agua en los primeros centímetros pueden indicar compactación, presencia de thatch o problemas de infiltración.

La medición de conductividad eléctrica constante y a diferentes niveles permite también seguir la evolución de la salinidad en la zona radicular y determinar cuándo es necesario realizar lavados de sales, lo cual es especialmente interesante en campos que usen aguas regeneradas o de calidad variable.

Basar las decisiones en datos reales del perfil complete del suelo, optimizando el uso del agua y mejorando la consistencia y calidad de la superficie de juego es el futuro del mantenimiento de precision.

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